Premios ABC: LA FUNDACIÓN ANTONIO MINGOTE PRESENTE EN LA 106 EDICIÓN DE LA ENTREGA DE LOS PREMIOS ABC.
Los Reyes presidieron el pasado 2 de julio, en la Casa de ABC, la entrega de los premios Mariano de Cavia, Luca de Tena y Mingote a Karina Sainz Borgo, La Contra de ‘La Vanguardia’ y Gallego & Rey, respectivamente. Los Reyes, los premiados y grandes personalidades de la cultura, la política y la sociedad acuden a esta Casa para festejar, un año más, los galardones más prestigiosos del periodismo patrio.
En el discurso final de la gala de entrega de estos galardones en la sede de ABC y Vocento, ante más de doscientos invitados vestidos de etiqueta, el Rey recordó que «quien elige esta profesión, elige también una vocación» y «no aspira a ocupar la historia. Aspira a comprenderla». «Es precisamente así como acaba formando parte de ella», afirmó.
Acompañado por la Reina Letizia, Don Felipe celebró «la palabra escrita, el criterio y la imagen»: «Tres maneras diferentes» de acercarse a la realidad y que «persiguen el mismo propósito: ayudarnos a comprender mejor el mundo que nos rodea y, así, comprendernos también a nosotros mismos». Sobre estas ideas descansó todo su discurso, que siguieron personalidades como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida; el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska; el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, y Borja Sémper, portavoz del Partido Popular en el Congreso.
José María Gallego confesó que recibir el Mingote suponía «cerrar un círculo» iniciado en 1978, cuando comenzó a publicar en la revista Blanco y Negro y acudía cada semana a la histórica sede de ABC en la calle Serrano. Allí conoció a Antonio Mingote, a quien admiraba como dibujante y del que terminó descubriendo, además, una extraordinaria calidad humana. Julio Rey, la otra pata de Gallego & Rey, dedicó el galardón a tres «maestros inmensos» que marcaron su vocación y su manera de entender el oficio: Mingote, Forges y José María González Castrillo, conocido como Chumy Chúmez. También habló de Chesterton, cuya reflexión sobre la caricatura evocó para advertir que el humor gráfico es «una herramienta de sentido común» que siempre debe ejercerse desde la libertad y la responsabilidad. (fuente, Diario ABC).
